seguir por correo el blog

lunes, 8 de diciembre de 2014

DIME LO QUE CRITICAS Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES

 

El periódico El PAIS, en barrena desde hace ya una década, y cayendo libre al abismo en calidad, ventas y liderazgo por múltiples razones que son sobre todo éticas, arremete hoy contra el profesorado de la Universidad Complutense, en una campaña que, sin duda, no tiene ningún interés en la propia universidad, y que se basa más bien en el periodismo de más zafia consigna partidista: como dependen económicamente de este gobierno, y han pactado económicamente con el PSOE de Pdr Schz, han decidido dar patadas a Pablo Iglesias en el culo de su universidad de origen, la Complutense de Madrid.

Toda esta historia es de risa. El periódico nunca fue afin a los estudios universitarios, porque algunos de sus miembros fundadores más adinerados y ambiciosos no eran licenciados o graduados en Periodismo. Después, conforme el periódico cumplió años, y absorbió egresados de las Facultades, se terminó su inquina contra los estudios en la universidad, sobre todo, cuando llegó a grandes pactos y estableció chiringuitos académicos con diversas universidades.

Ahora resulta que como tienen una batalla mortífera contra Podemos, una de sus estrategias, completamente imbécil, es decir que Podemos proviene de una casta, la casta universitaria, para desautorizar a este nuevo partido.

Vamos por partes: Podemos se forma en el entorno de la Facultad de Políticas y Sociología de la UCM, pero sus integrantes fundadores no pertenecen a la casta complutense, porque eran interinos, doctorandos y un titular a lo sumo. Es decir, no son profesores asentados ni hablan desde el poder complutense. Más bien hablan desde la Facultad más debatidora y crítica posible, y menos asentada desde el punto de vista de la casta. Desgraciadamente la casta que domina la complutense no son profesores, sino gerentes y gestores. Esos mismos a los que EL PAIS elogia tanto en sus editoriales.  Los profesores de la complutense, hoy en día, se parecen más al proletariado que a la casta. Y si no, que le pregunten a alguno de los profesores retratados por esta periodista, que ganan la cantidad de 400 euros al mes. ¿Cómo se atreve nadie a juzgar la calidad de un profesor que imparte enseñanza a 300 alumnos, por 400 euros? ¿Quién tiene la indecencia de ponerse a evaluar a una profesora que lleva diez años ganando esa cantidad?.

Pero además, el ataque fulminante al profesorado de la Complutense es una barbaridad de fondo porque pinta un paisaje a partir de cuatro casos para una comunidad de 200.000 personas, miles de docentes, una ingente cantidad de investigadores, solo para dar una idea retrógrada de una universidad que, para mas INRI, está pasándolas canutas por los recortes, falta de apoyo y depauperada visión que se impone desde el ministerio y la comunidad, que quieren acabar ya con la universidad pública –nido de nuevas formas políticas, por cierto, y de los impulsos del 15-M-. De modo que El PAIS está haciendo con estos ataques el mejor juego de apoyo al PP y a su política anti-universidad pública. Eso sí, la publicidad de los cursos de pedagogos para profesores la hacen muy bien en otro artículo.

La calidad de la enseñanza no se adquiere en un cursillo que da un ejecutivo, previo pago. La calidad de la enseñanza universitaria es una cosa que debería respetarse y valorarse como un logro cultural, como un cuadro o una obra de arte, porque lo es. No se aprende a ser buen profesor con un cursillo ni porque un periodista se cuele en una clase a mirar qué se hace. Una institución como la Complutense, por razones muy interesantes, atesora el milagro de profesores únicos que transmiten no solamente conocimientos, sino el impulso por buscarlos y difundirlos, a otras personas.  Eso que la periodista  recoge en la expresión “te inspiran”. Eso, que no está presente en el reportaje,  es algo único, que solamente en ciertos entornos de enseñanza pública yo he presenciado y vivido. Eso es un factor que solamente tienen ciertas instituciones, y siempre hay un factor humano, un profesor, que por milagrosas circunstancias está en el momento exacto y en el espacio adecuado, produciendo el milagro de la transmisión de algo más que conocimientos. Y eso vale todo el prestigio y la fama que esta universidad complutense tiene. Todavía en ella se transmite, inicia y acoge el conocimiento más esencial. Ése que ha fundado los cimientos mismos de la sociedad actual, con todas sus libertades.

EL PAIS siempre fuer ajeno a estos hechos y así le ha ido:  hay que decir que este periódico, que cada vez está peor escrito, mete la pata en fotos de portada, titula con faltas de ortografía –no hay más que ver que en el propio artículo expresiones como “Entremedias,….”deja el peso de los reportajes en profundidad a becarios y gente sin formación, o a jóvenes que tiran de archivos sin tener ningún fondo de experiencia, y así le va: realiza un reportaje sensacionalista y falso, demagógico, que suelta la coz a diestro y siniestro, y que sobre todo, incurre en el peor pecado que un periodista puede tener, y es el de no servir para nada bueno y contribuir a que de la educación pública en nuestro país haya la peor imagen y se le prive de todo sustento. Con periódicos socialistas como éste, no quedaba en pie ni una piedra del Estado del Bienestar. Igual que ha ocurrido en su redacción: no ha quedado ni un buen periodista. Solamente reinan, para poner noticias en portada, las directrices de un pésimo escritor, postfalangista y ambicioso depredador de su propia empresa, como es su consejero delegado general. Y esto lo sabemos todos, sin necesidad de hacerles una encuesta de calidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Respóndeme si quieres

HACER ALGO CON LAS MANOS Blog de creación y comunicación de Eva Aladro Vico