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viernes, 28 de septiembre de 2012

EN LO ALTO DEL TSUNAMI: REVOLUCIÓN O CAOS



Viendo desde cierta distancia -unos 10.ooo kilómetros- lo que nos está pasando en España, yo diría que estamos en la cresta de un tsunami humano, económico, cultural, y que no podemos ir hacia atrás ya. O revolucionamos nuestro modo de entender la sociedad, o aceptamos la alineación que el nuevo mundo nos exige, o nos vamos a la mierda. Los países que han aceptado ese cambio están saliendo del hoyo. Los países obligados a permanecer -Grecia, Portugal, ahora España- van al caos y a la destrucción.

Se explica muy fácil: el sistema económico ya no puede sufragar al sistema financiero mediante el sacrificio social. ESo es todo lo que pasa. No hace falta una tesis doctoral. Cada vez que un país se pone a salvar a sus bancos, o a sus acreedores, usando el sistema sanitario, educativo o cualquier otro pequeño beneficio de las clases medias, comienza una espiral que hace que el país en cuestión entre en la espiral de deuda y pierda el control de su propio bienestar. Grecia siempre nos aporta los paradigmas necesarios: también el del caos actual. Está claro que aunque la gente se muera de hambre por la calle, el país seguirá viendo crecer su deuda ante los acreedores internacionales, y es increíble que siga saliendo capital a millones de euros del país.

¿Necesitamos saber más? Ciertamente no. ES como si en una familia uno de los miembros se vuelve loco y empieza a querer acuchillar al resto. Por más que los otros miembros intenten evitar las agresiones, o se escondan en los rincones, mientras el loco esté en la casa no habrá solución. ES como querer quitarse una gripe con un abanico. ES como querer barrer el desierto. Si la mierda está en la casa, inútil usar ambientadores, vaya.

SOLUCIÓN: los bancos, a quebrar. Los acreedores, a buscar negocio en otro sitio. Y que el sistema productivo empiece a generar su propia riqueza desde cero. Grantizo que de esta manera en dos meses el PIB empieza a crecer.

¿Por qué no se quiere hacer? muy sencillo: no se quiere hacer porque los bancos y el sistema de inversiones ha llegado a estar mejor cuando sangra su base social que cuando acuerda con ella un trato honesto y medido. Se gana mucho más dinero hoy en los bancos, inversores y acreedores de deuda soberana, que antes. Los cuervos y los vampiros que chupan del sistema han encontrado que si se les financia con las pensiones, las becas, las medicinas o las camas de hospital tienen un fondo enorme para extraer beneficios. Mucho más seguro que el sistema anterior, en el que se pactaba un beneficio que no crecía por momentos al ritmo de sus propios intereses de demora. EStamos en manos de los sucios avaros, de los usureros, y así no hay sistema de trabajo, sistema social, que resista.

Pero aquí viene la gracia de todo esto: no hay más salida que la que indico. O adelante o al hoyo, no hay más. Me diréis que si existe algún sistema intermedio: no lo hay porque la apuesta del sistema financiero elimina la posibilidad de acabar con la deuda de los estados, a cambio de obtener de ellos beneficio por especulación. Se apuesta sistemáticamente contra los estados, eso produce un beneficio fijo, porque los estados no tienen la misma fuerza ni armas que los financieros para moverse en el sistema de finanzas. Es como si se hiciera competir en carreras olímpicas a las parturientas. Ellas pierden fijo, y yo gano seguro. Mi apuesta está hecha. O me quitan de enmedio o seguiré poniendo a la parturienta a correr en el estadio.

La única solución es mandar al carajo al usurero, no entrar en el juego del caradura, cerrar para siempre la puerta a la especulación con el estado del bienestar. NO regalar el dinero de los ancianos al cuervo, no regar con la sangre de los jóvenes el campo del inversor. ¿¿NO se quiere hacer??? entonces nos iremos todos al carajo, que dicen en México, desde cuyas pirámides de Teotihuacán se ven las cosas así de claras.

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