seguir por correo el blog

domingo, 18 de noviembre de 2012

crisis no: involución social, aplaudida por los medios

579217_263240043799286_1242011178_n[1]

 

Ahora que estoy reflexionando sobre los medios porque vamos a dedicar un número de la revista CIC al periodismo en crisis, y viendo lo que nos llega por las REDES SOCIALES, porque desde luego por los medios lo que llega es mierda sensacionalista, ideología, y sobre todo, apoyo al proceso de involución social que estamos viviendo, llego a la conclusión de que lo que los medios llevan cinco años vendiéndonos como crisis es en realidad un retorno de fuerzas de dominación de clase, élites de poder privado, financiero, que están recuperando fondos que perdieron en los últimos decenios, a costa de las clases medias y bajas y del sistema de bienestar público creado para ellas.

No hay crisis: lo que hay es una vuelta al siglo XVII, en el que una minoría explotaba la riqueza mundial y vivía a costa del tercer estado y de las pocas clases medias que pudieran entonces existir. Esta imagen que presento lo muestra con claridad. Se está pagando la deuda privada, sea nacional, sea internacional, con el estado social público. El problema lo tuvieron las clases ricas, que generaron una deuda que ahora quieren eliminar mediante el hígado de las clases trabajadoras, los ancianos, los jóvenes.

Es decir, es una involución a los tiempos previos a 1789, con la declaración de derechos ciudadanos. Estamos retrocediendo trescientos años en la economía, en la vida social. PERO LO QUE ME ESCANDALIZA ES QUE LOS MEDIOS SEAN CÓMPLICES ABSOLUTOS DEL PROCESO DESDE SU GERMEN: pues ellos se han dejado engañar los primeros haciendo propaganda de esa campaña de crisis, ellos han vendido como crisis del estado lo que es una crisis fiduciaria de la clase alta. ¿Por qué?

Primero, por incompetencia profesional: los profesionales del periodismo, en 2005, habían ya llegado a una calidad media de producción desastrosa. El periodismo al servicio del amiguete, el periodismo asentado, burgués, el periodismo de su amo, era la gran mayoría de lo que se hacía en el comienzo del proceso. ¿¿Qué sabían ellos de deuda pública y privada, de intereses de empresa internacional, de política financiera? ellos no tenían ni puñetera idea, y siguen sin tenerla. El pseudoperiodismo ha contribuido como nadie a la involución social y económica que vivimos, que nos lleva al siglo XVII.

La segunda causa, después de la estupidez, es la complicidad. Una vez producida la crisis, los medios que se han tragado la bola de que esto es una crisis y no una reorganización del Antiguo Régimen, empiezan a aplaudir a los bancos, tecnócratas europeos a su servicio,  economistas conservadores y a empresarios privados, para que les sigan financiando sus medios en recesión. Y ahí tenemos a los periodistas trabajando en contra de su propio oficio, vendiendo su alma al mejor anunciante, al mayor crédito del grupo, al interés de Liberty o de quien sea.

Por último, tercera y última causa, la mezquindad. Cuando todo esto produce el resultado deseado y se desmontan televisiones y periódicos, en lugar de empezar por el principio y reconstituir la función profesional y el prestigio perdido entre la sociedad, muchos profesionales, que desde el principio no tienen ni zorra idea de lo que pasa –ni en general ni en particular-, y que sienten que están apareciendo ciudadanos que les suplantan porque necesitan que circule la información, en las redes, en los nuevos medios, entonces estos mezquinos protestan porque consideran que lo que se está haciendo no es nada profesional. ¿¿¿Profesional???

Tiene una que buscar como en GEOCACHING la información y las imágenes, los artículos y las columnas, en Twitter, en Facebook. Tiene uno que acudir a periodistas en paro que hacen streaming jugándosela por la calle, o a amigos que reenvían datos fiables por la red, para saber lo que realmente ocurre. Miles de profesionales no hacen más que enturbiar, oscurecer, censurar, ensalzarse a sí mismos, seguir siendo el coro gallináceo de las élites…

La involución también convierte al periodista profesional en el buhonero de la calle que iba de pueblo en pueblo trasnmitiendo verdades lejanas, y que nos asombraban, allá en el siglo XIV…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Respóndeme si quieres

HACER ALGO CON LAS MANOS Blog de creación y comunicación de Eva Aladro Vico