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domingo, 2 de enero de 2011

expansión de consciencia y acción artística

Nos hacemos eco y emitimos constantemente ondas y frecuencias de energía. Simplemente por respirar, por estar cada día en la vida, nos movemos en ondas de agitación básica.

Existen vibraciones que transmiten lógicamente alta energía, y que normalmente no están disponibles para el organismo. Estas formas de alta energía se pueden desencadenar a partir del contacto con alguna fuente de vibraciones bien desarrolladas.

La emoción artística profunda, la que no es meramente una sensación, sino en la que la cognición interviene, es parte de un proceso de ondas que está encadenado a altas energías. Cuando entramos en contacto con esas formas y tipos de vibración, nos vemos transportados por ellas.

El secreto para alcanzar un nivel de energía elevado consiste en hacer vibrar la mente de modo que entre en contacto con fuentes poderosas de creatividad y expresión artística. Así lo afirmaba Wallace Wattles. Ello se puede lograr con un plan de orientación vital y de mentalización adecuados, además de rodearse de expresiones creativas de todo tipo, que hacen la función de cajas de resonancia para las frecuencias de alta energía.

Pero la energía intensa no es un bien en sí misma. Lo importante es la libertad que produce. La imaginación creativa, en determinada frecuencia de vibración, obtiene libertad para la acción. La capacidad creativa se expande, se vigoriza, y cambia la visión del tiempo y de la realidad. Ordena en su frecuencia al resto de las formas en que se agita la existencia.

Una vez en ese mundo, en esa dimensión, las cosas se hacen de una manera diferente. Es totalmente distinta la orientación de la existencia. Y cada segundo de la existencia pasa a ser de gozo.

Esta es una de las mayores utilidades del arte. Por ello no constituye un lujo, sino una auténtica necesidad primaria humana.

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HACER ALGO CON LAS MANOS Blog de creación y comunicación de Eva Aladro Vico