Poema para un solticio
No es el tiempo ni el espacio los que tienen el alma sino que más allá de ellos se endereza el sitio donde ella mora, sino que más allá de toda vida está el aliento y la mariposa de luz que transitan dentro de la verde hoja en la nervadura de luz que le da fleje- no somos del sol ni del cielo no nos pinta el reloj ni el irse de las horas sino que de las sombras en los rincones de silencio tenemos posesión y procedencia, donde la libélula azul se abre irisada donde la roca caliza se trasparenta en sal donde potente la experiencia habita el mundo por instantes solamente. Allí nada ocurre y todo pasa allí bautiza todo el callarse de tu voz allí un segundo es siglo y una vida pestañeo donde arraiga el solsticio diferente a todo, madre de todo. Milagro desconocido, flor de la noche líquido ámbar del vacío que cae homenaje a ti en presenciarte solo en estar presente ante el espectáculo inau...