CREACIÓN Y CERTEZA
Decía Walter Benjamin que todo buen narrador está siempre en compañía de su oyente. Y lo decía con una impresión de certidumbre absoluta, que sabía compartida con su propio lector. Y es que así es, profundamente. Cuando creamos de una manera intensa, tenemos la certeza de acertar, en el calor y la luz que la propia obra emana. Ahí reside su futuro, su llegada hasta el lector, al que encontrará, con toda seguridad, en algún momento del futuro, aunque sea en el presente, el momento en el que se traba ese lazo eterno con el que la creación auténtica se asegura la comunicación. En los sueños, decía Pavel Florenski, se funde el tiempo. La creación simbólica en el mundo de los sueños puede hacer que un hecho del presente desarrolle toda una cadena de asociaciones que definan el pasado en el instante en que se crea lo real, y con ello, el sueño une el pasado y el presente en una simbolización que abraza al futuro porque lo contiene potencialmente dentro de su visión también, dado ...