TRES HORAS PERDIDAS CON EL BLUFF DE SUGARMAN
Hoy he pasado la mañana desmontando el tremendo engaño del último documental premiado con un Óscar “Searching for Sugarman”. Me habían recomendado esta historia y cuando he entrado en contacto con el tema, pensaba escribir una pieza laudatoria sobre la humildad y sabiduría de este hombre, cuyo aspecto siempre muy retocado y su excesiva presencia en la web empezaron a mosquearme sinceramente. Al ir navegando con mayor profundidad, voy notando los cientos de miles de palabras, cada vez más maquilladas y embellecidas, que rodean al asunto, y al mismo tiempo, empiezo a notar desmesuradas mentiras en los cuentos del director de la película –que dice haber filmado con un Iphone, adicto ya al cuento de Cenicienta hasta para su propio papel en el rollo-, y datos que no cuadran, imágenes anacrónicas, y declaraciones de los primeros realizadores del primer documental que se hizo de este pseudo dylan al cual le da igual tocar con una banda o con otra, que solo canta veinticinco cancione...