Milagro de navidad
Estos días, ver los resúmenes del año en forma de imágenes de la Humanidad resulta un perfecto vomitivo. Las fotos que recogen todas las tragedias humanas y no humanas que desarrollamos en este planeta son vergonzosas, completamente espeluznantes. El ser humano no ha evolucionado ni un ápice desde hace muchos milenios, es cruel, incapaz de conseguir su propia felicidad, incapaz de proteger a sus crías, ni garantizar su futuro. La inmensa población humana está constituida en su gran mayoría por hordas y familias de seres insaciables, egoístas hasta el tuétano, ambiciosos, crueles, depredadores de su propia especie, estúpidos y avarientos, simplones y cobardes. A esa masa de malos instintos y de bajos impulsos la pastorea un sistema que usa la gula y la envidia para generar su desarrollo y su control. No hay rincón donde uno mire, ni donde escape con la mirada, que no encuentre la mala fe, la falsedad o la frialdad como rasgo humano. Verdaderamente es para morirse, para dejar de ...