El universo del mal
Tras los atentados de Barcelona estamos asistiendo a las reacciones que mediante las redes sociales se producen de forma masiva gracias al poder difusor de los nuevos medios. Y lo que nos llega es la infame constitución de un universo de cotillas, morboso, maledicente, más pernicioso si cabe que un episodio de violencia física porque nos llega de grupos de amigos o en el amigable y confidente chat. Un universo de racismo, fascismo e intolerancia vomita por las redes sandeces y sandeces envenenando la opinión pública y atacando el ágora social con perversiones interpretativas propias del más bajo patio de vecindario en la era nazi. El atentado es la excusa para inventar las peores visiones de los oponentes políticos o de las comunidades que conviven. Hay una batalla mortal entre los que emiten mensajes e imágenes constructivas, que son los menos, y los que largan basura para intoxicar y llevar los temas al más zafio debate religi...