En Memoria de ANTONIO MAURO VICO PUERTAS
A los cuarenta y pocos años ha muerto por sorpresa mi primo hermano Antonio Vico, dejando dos niños y a su mujer Elena y a sus padres y hermano sumidos en una inmensa y dolorosa perplejidad. No podemos creerlo porque Antonio era la ternura y la energía bondadosa en persona. Un ser bellísimo por fuera y por dentro. Una buenísima persona a la que no pensamos jamás tener que llorar en la muerte. El golpe ha sido brutal para todos los que le conocieron porque hay algo indignante y vil en dejar de ver a alguien como Antonio, que hacía la vida más hermosa para todos. No es necesario conocer en detalle su historia y su vida para sentir la bondad que este chico emanaba. El alma de una persona es más que su historia . Se siente en cada gesto, en cada hecho aislado. Su vida ha sido ejemplar, estuvo rodeado de amor y cariño de su madre, de su mujer, de sus hijos y todos l...